"La paz no se puede alcanzar por la fuerza. Solo puede lograrse con comprensión."

Albert Einstein

¿Cómo conseguimos establecer un clima de confianza con nuestros hijos? ¿De qué manera podemos transmitir nuestro apoyo? ¿Cómo podemos transmitir una opinión sin que la otra persona se sienta amenazado/a?

A continuación, te damos 7 pautas para llegar a conseguir una comunicación saludable:

  1. Defiende “tu” verdad, no “la” verdad: Hablar de forma asertiva no transforma tu mensaje en la única verdad, pero sí que lo transforma en tu verdad. Nadie podrá discutirte si estás contento, triste o enfadado, porque sólo tú conoces tus sentimientos.
  2. Intenta ser lo más concreto posible: Identifica qué comportamiento lograría satisfacer tu necesidad no cubierta, y exprésalo con claridad para que la otra persona pueda decidir si quiere ayudarte a cubrirla.
  3. Céntrate en los hechos y no en tus juicios: La base de la asertividad es separar tus observaciones de tus evaluaciones; para ello debes describir lo que ha ocurrido sin emitir ningún juicio o interpretación.
  4. Comunicación en primera persona (mensajes yo): Di cosas como: “Yo pienso que deberíamos…”, “Mi idea es que…”, “Me gustaría que…”, con esto, a pesar de que indicas una acción concreta, das a entender que es tu perspectiva.
  5. Practica la escucha activa: Tratar de entender cómo se siente la otra persona aumentará la empatía y te ayudará a comprender el mensaje que nos quiere dar.
  6. Cuidar el lenguaje corporal: Con tu cuerpo puedes transmitir y generar emociones positivas, aumentar la comprensión y como resultado, aumentar las posibilidades de obtener un feedback positivo de tu interlocutor. 
  7. Opciones y alternativas: Al hablar con tu hijo trata de proponerle opciones y alternativas. Así, no lo verá como una obligación, sino que pensará que le estás dando diferentes vías. 

PERO… ¿Y CUÁLES SON LOS BENEFICIOS?

  • La relación entre padres e hijos mejora significativamente cuando existe una comunicación efectiva.
  • Si la comunicación entre padres e hijos es buena, sus relaciones serán buenas también.
  • Los niños empiezan a conformar sus ideas y opiniones sobre si mismos en base a la comunicación que reciben de los padres. 
  • Cuando los padres se comunican adecuadamente con sus hijos, les demuestran respeto. Por ello, estos sentirán que sus padres les escuchan y los comprenden, lo cual les aumenta su amor propio. 
  • Si los padres se comunican bien con sus hijos, es más probable que estos estén dispuestos a hacer lo que se les pide, porque sabrán lo que sus padres esperan de ellos, y es más probable que lo puedan cumplir. 

Si, por el contrario, la comunicación entre ambos es inefectiva o negativa, puede hacer que tus hijos se crean que no son importantes, que nadie los escucha ni los comprende; y también pensar que sus padres no son de ayuda y no generan confianza. 

Algunos ejemplos que puedes decir a tus hijos para ayudar a abrir las líneas de comunicación pueden ser:

- “Me gustaría saber más del asunto. Eso suena interesante.”

- “Te entiendo.”

- “¿Qué piensas tú acerca de…?”

- “¿De qué te gustaría hablar? o “¿Hay algo más de lo que quieres hablar?”

La comunicación sincera y efectiva es cuestión de práctica. Quizás lo más difícil es saber cuándo hay que respetar las opiniones de los hijos y cuándo hay que hacer valer las nuestras. Dependerá de circunstancias particulares. No podemos actuar igual negociando con un niño de 8 que con un adolescente de 14. 

Si no, como decía Unamuno, “venceréis, pero no convenceréis”. Si uno, con edad suficiente, no hace propias sus decisiones, estará adiestrado, pero poco educado. 


Patricia Cuevas. Equipo de Evolutea

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Cursos y talleres

Programas de formación para estudiantes y profesionales de la educación y la psicología. El objetivo principal es dar a conocer la terapia basada en la modificación de conducta, formas diferentes de promover el aprendizaje, la conducta verbal y el desarrollo infantil.