“La lectura es para la mente, lo que el ejercicio es para el cuerpo”.

Joseph Addison

El gran dilema del verano: leer o descansar

Después de un largo y pesado curso escolar, por fin llegan las ansiadas vacaciones, y con ellas el descanso y la desconexión que tanto necesitan nuestros peques. Sin embargo, es importante que descansar no sea sinónimo de olvidar todos los buenos hábitos que tanto nos ha costado adquirir a lo largo de los nueve meses de cole. Una de esas buenas costumbres es la de la lectura.

Estudios científicos, y sobre todo la experiencia de padres y profesores, demuestran que dejar de leer durante los dos meses de verano, puede acarrear consecuencias realmente negativas en el aprendizaje de los niños: gran retroceso en las habilidades lectoras ya adquiridas, perdida de léxico y vocabulario e incluso disminución en la comprensión lectora.

Ningún padre quiere que su hijo camine hacia atrás, en lo que al aprendizaje se refiere, por ello se exponen a continuación algunos consejos para evitar este retroceso académico en la vuelta al colegio. No os preocupéis, son solo pequeñas pautas muy sencillas que cualquier familia puede poner en práctica durante las vacaciones, sin apenas derrochar grandes esfuerzos.


1. Da ejemplo

Como todos sabemos, los papás y las mamás somos el ejemplo más cercano que nuestros hijos pueden encontrar. ¡Que no se nos olvide en verano!

Si nuestros hijos e hijas nos ven diariamente con libro en mano y disfrutando de un ratito de lectura, eso se acabará contagiando, creando en ellos un interés por seguir este mismo camino. Cuando lo haga, felicítale y anímale a continuar con ello. La felicitación de unos padres orgullosos siempre llega al corazón de los hijos.


2. Los cuentos serán nuestros mejores aliados

A lo largo de las vacaciones todos aprovechamos para hacer salidas fuera de la rutina: irnos de viaje, visitar lugares turísticos o simplemente innovar en planes familiares. Sin embargo, todas estas actividades suelen requerir esperas, que para un adulto puede ser llevadero, pero para nuestros peques es un soberano aburrimiento. Algunos ejemplos pueden ser las tremendas colas que encontramos en cualquier lugar muy transitado o incluso las horas y horas de viaje en coche que supone cualquier escapada. 

En cualquiera de estas ocasiones, los padres solemos oír ese temido “me aburro” de nuestros hijos. Para combatirlo tenemos la solución: Un libro siempre con nosotros. La lectura será capaz de salvar el aburrimiento de nuestros peques.

Pero ¿valdrá cualquier libro? Evidentemente no; si en la cola para entrar al parque de atracciones tengo a mi pequeño que se sube por las paredes y le saco un libro de investigación y desarrollo científico, probablemente se aburra aún más. Para que el libro cause su efecto, debemos seguir el consejo número 3, que encontrareis a continuación. 


3. Hazles partícipes de su lectura

Evidentemente no vale cualquier lectura. No es lo mismo un libro para una adolescente de 17 años que para un niño de 6 que acaba de aprender a leer.

Por eso es importante que como padres nos anticipemos y preparemos las lecturas, haciendo partícipes a nuestros hijos en dicha preparación. Por ejemplo, si dentro de unos días nos vamos a la playa, sería aconsejable preparar, junto con nuestros hijos/as, una pequeña bolsa o mochila en la que puedan meter un par de lecturas de las que luego poder tirar en esas tediosas colas o incluso en momentos de relax tumbados en la arena.


4. Lecturas reales, siempre un acierto

Si las lecturas que tenemos en casa están releídas y ya no resultan interesantes, aprovecha para hacerte con libros nuevos.  A veces, encontrar una lectura atractiva para nuestros hijos no es tarea fácil, por eso es aconsejable aproximar la temática de la lectura a la realidad. Por ejemplo, si estamos en verano y nos vamos unos días a la playa, estaría genial comprar a nuestros hijos un libro relacionado con el verano, el calor, las vacaciones, etc. Si por el contrario nos encontramos en época invernal, la lectura podrá ir más orientada a la navidad. 


5. Reajustar horarios

Por último, pero no menos importante (yo diría que incluso más), organiza bien tus horarios. El día es muy largo, por lo que hay tiempo para todo. Es cierto que en verano nos relajamos y rompemos un poco las rutinas tan marcadas que tenemos durante el curso, pero debemos ser conscientes de que romper la rutina no significa dejar de hacer esas cosas que nos hacen bien, como puede ser el cuento de antes de dormir, que tanto les ayudaba durante el curso a relajarse y conciliar mejor el sueño. No es tan difícil, la clave está en la organización.


Estas pautas ni son mágicas ni funcionarán igual en todos los niños, ya que cada persona es un mundo. Pero, si alguna de ellas crees que puede servirte, no dudes en ponerla en práctica, seguro que no perderás nada y quizás, podáis llevaros algo bueno, tanto tú como tus peques. Ánimo con esas lecturas vacacionales, y sobre todo ¡a disfrutar del verano!


Laura Lorente. Equipo Evolutea

layout styles

Programas de enseñanza

Promoción del aprendizaje y desarrollo del lenguaje en niños y niñas con trastornos generalizados del desarrollo y otros problemas de aprendizaje. Programas de enseñanza eficaces que ofrecen la oportunidad de avanzar en todas las áreas que afectan al desarrollo de los niños y las niñas, proporcionando una enseñanza individualizada y adaptada a cada uno/a de ellos/as en todo momento.

Asesoramiento familiar

Programa único de enseñanza en familia basado en el asesoramiento continuo y la formación directa de los familiares. En estas consultas se proporciona asesoramiento y formación a las familias para enseñarles a manejar las dificultades en el desarrollo de sus hijos/as e impulsar sus conocimientos y habilidades, así como acompañarles en su proceso de crecimiento.

style switcher
layout styles

Talleres para niños

Programas prácticos realizados en pequeños grupos para que los/as más pequeños/as puedan aprender habilidades sociales, reconocimiento y gestión emocional, habilidades de juego, atención y memoria.